La infiltración intraósea de plasma rico en plaquetes (PRP) aborda la gonartrosis considerando la articulación como una unidad funcional donde el hueso subcondral desempeña un papel patogénico central en el dolor y el remodelado tisular.
Racional Químico y Biológico
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Objetivo osteocondral: El cartílago avascular depende metabólicamente del hueso subcondral. Las lesiones de médula ósea (BML) y el edema subcondral generan un microambiente proinflamatorio (aumento de IL-1β, TNF-α y metaloproteinasas) que perpetúa la degradación del cartílago superior.
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Mecanismo del PRP: Al desgranularse en la matriz trabecular subcondral, los gránulos $\alpha$ liberan concentraciones elevadas de TGF-β, PDGF, VEGF e IGF-1. Esto promueve la angiogénesis regulada, estimula la osteogénesis trabecular y reduce la presión intraósea dolorosa.
Técnica Procedimental y Abordaje
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Guiado por imágenes: Se realiza bajo fluoroscopia (arco en C) o ecografía para garantizar la penetración precisa en el área trabecular subcondral afectada (frecuentemente el cóndilo femoral medial y la meseta tibial medial).
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Combinación de abordaje: El protocolo habitual combina la aplicación intraósea en las zonas con edema subcondral/BML evidente en RM con un refuerzo intraarticular convencional para cubrir la sinovia y el cartílago superficial.
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Evidencia Clínica y Perfil del Paciente
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Indicación óptima: Pacientes con gonartrosis moderada a severa (KL grado III y IV seleccionados) que presentan edema óseo en resonancia magnética y sintomatología mecánica persistente, retrasando la necesidad de artroplastia total de rodilla.
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Resultados funcionales: Ensayos clínicos controlados muestran una reducción estadísticamente significativa en las escalas WOMAC y EVA a los 6 y 12 meses en comparación con la infiltración intraarticular aislada.
